Hoy en Cooprocarbon rendimos homenaje a quienes, con manos firmes y corazón profundo, siembran vida, cultura y esperanza en cada rincón del territorio.
El campesinado no solo cultiva alimentos, cultiva historia, resistencia y dignidad.
Gracias a ellos, la tierra respira, las comunidades florecen y las tradiciones se mantienen vivas.
Hoy celebramos su legado, su trabajo incansable y su conexión sagrada con la naturaleza.