
¿Sabías que el carbón de coque es clave en la producción de acero?
También llamado carbón metalúrgico, este recurso cumple dos funciones principales en los altos hornos:

Como combustible, genera el calor necesario para fundir el mineral de hierro.

Como agente reductor, ayuda a liberar el hierro puro, eliminando oxígeno e impurezas.
Pero su utilidad no termina ahí…

Se usa en la industria cementera como fuente de energía.

En agricultura, mejora la estructura del suelo y su retención de agua.

Incluso puede emplearse en filtros de tratamiento de agua.
El carbón de coque es mucho más que energía: es esencial para la industria, el desarrollo y la sostenibilidad.